lunes, 14 de abril de 2014

Mientras dormimos nos crecen bosques en los ojos

He caminado por dos continentes para volver a un lugar donde no estuve pero llevo en el alma.
Después de ocho meses interrumpidos en una casa que nos trajo el viento,
este fin de semana amanecimos con un bosque nuevo que juramos no estaba en la ventana.
Me pregunto qué quiere la vida para llevarme a rodar tan lejos,
y dejarme tirada en un lugar tan parecido al que amo pero vacío de mucha de mi gente.
Me pregunto y me dejo.
Confío en que algún día lloverán de la tierra las respuestas.
Me sorprendo y disfruto de lo que sí tengo:
respiro el sol en las narices de mis hijos,
y tejo mariquitas en el pelo de espigas de mi hija.
En la presencia,
todo lo que quiero me encuentra.

















viernes, 11 de abril de 2014

Sueños

Espantarán los gatos los monstruos de tus sueños? 
A veces ríes dormido las risas que no ríes despierto. 
Me gustaría un traductor que me explique en qué cosas piensas. 
Mi corazón te sabe feliz. 
A veces,
basta.



Sobre Arqueología y otras cosas


Mientras trabajo, escucho a Milla que está dibujando nuevas cosas como parte de su proyecto de Arqueología:

-Mami, sabes por qué me gusta la arqueología? Porque mientras investigo es como si me metiera en la máquina del tiempo y viera todo lo que no hemos llegado a conocer.



¿De dónde sale la teoría que dice que los niños y las niñas se aburren, que hay que gestionar su tiempo y entretenerlos, moldearlos para que tengan un futuro y mantenerlos ocupados para que no sean vagos? La curiosidad, el deseo de aprender y superarse, la creatividad que no sabe de imposibles, de "no-puedos" de "no-sés" es inherente al ser humano hasta que se coarta. Las ganas de aprender sólo se detiene con la exigencia de que aprendan.