![]() |
| "Quinceañero" |
Lo que más duele de ser tu madre
es no poder aliviar tu destino.
Lo que más duele de ser tu madre es la renuncia constante:
a tu risa
a tu abrazo
a saber qué piensas
y en qué sueñas cuando sonríes dormido.
Lo que más duele de ser tu madre es la negociación constante:
Acepto que me escupas a cambio de que comas.
Acepto piernas torcidas a cambio de caderas que no duelan.
Acepto levantarte, rescatarte de tu mar de orina,
mezclar mis lágrimas en el agua de la bañera,
a cambio del consuelo mezquino y deplorable,
de saber que otra madre se hermana conmigo
limpiando el vómito de un hijo trasnochado,
alcoholizado,
perdido,
y tan necesitado de amor y presencia como vos,
y tan triste y tan sola como yo,
juntas a la distancia,
pensándonos,
abrazándonos
y compadeciéndonos
sin conocernos.
Lo que más duele de ser tu madre es sentirle el olor a la muerte
y chuparle las entrañas a la vida con una intensidad insospechada,
con una sensibilidad agudizada.
Los contrarios presentes, mezclados, unificados,
en el agridulce sabor de un amor que desgarra,
rompe,
agota,
y de forma autopoyética,
repara y fortalece.
Lo que más duele de ser tu madre
es el apredizaje radical,
la toma de conciencia inesperada,
de mi vulnerabilidad,
desvalía
e impotencia,
confrontada con tu fortaleza,
resistencia,
y omnipresencia;
porque aún allí donde no estás,
te apareces, te pienso, te encuentro.
Maternarte es un viaje de ida,
y una vuelta
a lo más recóndito, pusilánime y grandioso, de mi ser.

Estoy profundamente conmovido, estoy casi paralizado, me he quedado inmovil. Acabo de leer tu poema Ana. Es una poema desgarrador quiza desgarrado tambien. Un poema hermoso, en la forma y en el fondo. Qué es matemarte?, un neologismo tuyo?
ResponderEliminarUn beso Ana
MateRnarte... de maternar. Es un verbo bonito y significativo. Gracias por tus palabras.
EliminarSin palabras Ana, no tengo palabras para contestar a tu dolor: vivo día a día, con el dolor de muchas madres: madres, con hijos, que se les rompe el corazón, pues no los tienen con ellas sabiendo que estan abandonados, perdidos. Son enfermos mentales adultos, que el sistema sanitario, no les ha prestado la atención que necesitaban y se han cronificado tanto, que no los pueden tener con ellas, muchos andan en las calles sin que las madres sepan donde están.La mayoría de las veces, lo encuentran, cuando ya es demasiado tarde, se han ido de este mundo sin los brazos de su madre para cuidarlos, quererlos y mimarlos y las madres, el ultimo beso, se lo dan ya a un cuerpo helado. Todas las semanas, me reúno con ellas, callada las escucho, son un gran ejemplo de Madres Corajes.Que hubiesen dado parte de su vida, por secarles las lagrimas, por lavarles las heridas y por abrazar sus cuerpos calientes.
ResponderEliminarYo, por suerte, he podido rescatar a mi hija de ese infierno.
la enfermedad mental la producen en casa, precisamente las madres...
EliminarUn abrazo grande Maria, y mi reconocimiento y agradecimiento por tu trabajo. Me alegro que tu hija este en el viaje de vuelta.
EliminarMi niño no ha pasado por nada de lo que cuentas pero muchas veces me trae al corazón ese sentir. Cuando me preguntan si "sabía" antes de tenerlo, pienso en la cantidad de situaciones que puede ofrecerte la vida para manifestar ese amor total, sin condiciones...
Es duro dejar los sentimientos tan expuestos. Es difícil presentarnos vulnerables al amor. Pero llegar a conocerlo a fondo, con sus picos y valles, es un regalo. Nos demuestra lo que realmente importa.
MateRnarte
ResponderEliminarAna, he leido tu poema y me ha desgarrado. Siente que yo también estaré pensandote, abrazandote en la distancia. De madre a madre.
ResponderEliminarGracias :)
EliminarAna, sabia Ana. Me duele no poder aliviar tu dolor, ojalá pudiera. Para mi es todo un misterio en el que sé que también hay belleza, y tu la emanas.
ResponderEliminarGracias. Un abrazo largo ,
Ibone
Bella Ibone, lo haces. Alivias y las charlas contigo siempre inspiran nuevas ideas. Besos.
EliminarGracias, Ana, por poner palabras a mis sentimientos.
ResponderEliminarGracias por hacerme saber que tengo compañía.
EliminarUn baldazo de agua fría!
ResponderEliminarPrecioso y desgarrador.
Que Dios los bendiga!
Gracias.
EliminarEncuentro la intensa expresividad, fuerza instintiva proyectada, sensibilidad maternal, comprensión humana de las situaciones vitales tanto emotivas como prácticas. Arte.
ResponderEliminarMuchas gracias Galefod Gal. El Arte cura. Creo en el poder catártico del arte.
EliminarUn abrazo.
https://www.youtube.com/watch?v=9QqzsYjE_3o
Impresionantemente bonito. Cuánta sensibilidad, cuánto dolor, cuánto crecimiento. No te conozco pero te mando un abrazo y mi agradecimiento como madre por hacernos poner las cosas en su sitio, que a veces nos preocupamos de cosas que no tienen la más mínima importancia. Un beso.
ResponderEliminarMuchas gracias Eva. A veces también yo me preocupo por cosas que no tienen la más mínima importancia... es mi hijo el que me marca el Norte...
EliminarLe agradecemos las dos a él :)
Increíblemente fuerte y sensible, aquí se ve cómo estos dos adjetivos pueden andar de la mano y alimentarse mutuamente. Te admiro. Gracias por compartir, gracias por escribir.
ResponderEliminarGracias por tus palabras VIlmati. Gracias por leerme y hacerme saber que no estoy sola.
EliminarAna, te entiendo a otro nivel. Lo vivo a un nivel mucho más suave pero siento tu dolor y tu amor. Un abrazo de esta otra madre, Ana.
ResponderEliminarCada maternaje es una experiencia diferente. Y en la vida el dolor nos llega por distintos sitios. Tengo una hermosa amiga que siempre dice que lo importante es hacer que la carreta continúe, para que los melones se acomoden... A mí la frase me saca una sonrisa, mi amiga unas cuantas, y así seguimos confiando en que cada cosa ocupará su sitio.
EliminarAbrazo también para tí.
Bella Ana, bello Neu. Sólo gracias. A ambos. Bellos, bellísimos, siempre.
ResponderEliminarMuchas gracias. Los dos sonrojados de tantas cosas bonitas. :)
EliminarGracias.
ResponderEliminarGracias a ti Mariona. No me he olvidado de tu e-mail. Gracias por la paciencia.
EliminarQue poema TAN hermoso, tierno, intenso desde las entrañas!.. Estas con tanto amor, que eso ya llena la vida. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias de corazón. Otro abrazo para ti.
EliminarPrecioso, cuánto amor! pido por él y por vosotros! Un abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias.
EliminarSorprende aveces la vida y las ganas de que sea distinta con tan solo ver a nuestros hijos con esas miradas, que la gente ve chueca nosotras las vemos de amor ,Duele aveces como dises tu .
ResponderEliminary aveces en el transitar lo que mas olemos aveces es la muerte y da un escalofriante miedo que su partida sea tan veloz como me paso a mi con mi hijita
Pero Madre eres sorprendente cuando del amor se trata que bonito poema
Ánimo, eres una luchadora. He estado muy cerca...El destino lo quiso de otra manera y antes de poder conocerle se fue al cielo... No puedo imaginar tu dolor...Lucha, eres puro amor, mereces lo mejor. Un abrazo
ResponderEliminarGracias por poner palabras a mis sentimientos sin conocerme,tras leerte ayer sentí que tenía un alma gemela .Comparto absolutamente todo lo que dices, Rocio entro en mi vida hace 28 años y yo intento entrar en la suya desde entonces para hacérsela más fácil.Seryo , ser ella y ser las dos es un trío complicado , a veces fatigado y siempre estimulante.Gracias otra vez.
ResponderEliminar28 años hablando y decidiendo por ella , siempre con la duda de no saber hacerlo mejor, siempre con su agradecimiento silencioso, decidiendo su diversión en función de lo que haría si.....28 años vividos con un abanico de emociones temores y risas que los vividos anteriormente pierden color y los por vivir ciegan .Nos enseña con su actitud, nunca reprocha , siempre agradece, saca lo mejor de todos y ella nos lo da todo. Gracias por tu blog, encontrarlo ha sido un regalo , palidez con que lo he querido leer pide...releerlo.Un abrazo.
ResponderEliminar